La exploración material y morfológica se inspira en el paisaje natural de una cala de mar, y en la interacción dinámica entre el agua y la roca. La esencia del diseño radica en permitir que las circulaciones curvas moldeen su forma, emulando como el agua horada la piedra.
La vivienda emerge y se organiza de manera orgánica sobre un eje circulatorio longitudinal rodeado de agua, que conecta el ingreso con el jardín de la vivienda, y se perfora generando vacíos para buscar la luz y permitir que la naturaleza la atraviese. La fachada, de formas puras se compone también de los árboles que se le intercalan, las curvas suaves se desprenden entre sí para marcar un ingreso fluido que al atravesarlo remata en una visual libre hasta la laguna al fondo del terreno.