Acá van los créditos al fotógrafo @instagram-del-fotógrafo
Casa Pampa se implanta en un terreno extenso, rodeado de arboleda y horizonte abierto. La propuesta nace de una mirada sensible hacia el paisaje pampeano, tomando como inspiración no solo su escala y su vastedad, sino también su relación íntima con la tierra, con la materia prima que la define.
Desde su concepción, el proyecto se pensó como una operación topográfica se sustracción y adhesión, con una lomada curva de tierra compacta en el lado izquierdo y la pileta como contraforma en su lado derecho. Estos elementos conducen las circulaciones fluídas en le planta baja, sobre las que se disponen dos planos de hormigón que conforman la planta alta. Estas losas de curvas suaves, lejos de imponer, acompañan la topografía creada. Esa morfología ondulante no solo define el carácter orgánico del proyecto.
La lomada de tierra cumple un rol central: aloja el espacio de cocina —interior y exterior— y, al mismo tiempo, actúa como conector entre niveles. Funciona como escalera integrada al paisaje, permitiendo que la planta alta no se perciba como un mundo aparte, sino como una extensión más del territorio. Desde el dormitorio principal se accede directamente al jardín, reforzando esa búsqueda de continuidad entre arquitectura y naturaleza, entre el habitar y la tierra.