Nuestro estudio está ubicado en el primer piso de la reforma que realizamos sobre un chalet de ladrillo visto de los años 90. Adoptamos la misma materialidad del exterior ya que a través de sus ventanales que se abren a la calle su interior se convierte en parte de la fachada, sobre todo el cielorraso de ladrillo curvo, que cubre todo el estudio, logrando que un espacio de muy pocos metros logre una unidad e identidad únicas. El espacio, ocupado por mesas de trabajo de granito curvas, se vuelve flexible a través de tres puertas curvas que permiten subdividirlo, generando una sala de reuniones privada.